El Triasico de la cuenca de Ischigualasto -Villa Unión y la importancia de sus fósiles

Entre los yacimientos más importantes de La Rioja y de Argentina se encuentran aquellos que están situados en la cuenca de Ischigualasto-Villa Unión, es decir desde las rocas que forman el Parque Nacional Talampaya hasta la Formación Ischigualasto y Los Colorados. Ellos se formaron en la primera parte de la Era Mesozoica o Secundaria, durante el período Triásico, entre los 248 a 219 millones de años. En la última parte de este lapso aparecieron en la Tierra los primeros dinosaurios y los mamíferos y justamente es en esta cuenca donde se hallaron los fósiles que mejor documentan en el mundo la aparición de los dinosaurios. Este es el caso del grupo de Lagosuchus talampayensis, reptiles bípedos muy evolucionado, a partir del cual aparecieron los primeros dinosaurios como Herrerasaurus ischigualastianus, Eoraptor lunensis y Pisanosaurus mertii. También se encontró cerca de Villa Unión, La Rioja, la tortuga más antigua de América del Sur y una de las más antiguas del mundo, su nombre es Paleochersistalampayensis. Además, en estos yacimientos se han recolectado una buena variedad de reptiles de aspecto algo parecido al de los cocodrilos como el Riojasuchusde 1,5 m de longitud, hay huellas y una buena variedad de plantas fósiles como Dicroidium, un helecho con semillas que tenía aspecto arborescente o arbustivo y que seguramente era el alimento del dinosaurio Pisanosaurusmertii.  

Sendero del Triasico PN Talampaya

La cuenca Ischigualasto-Villa Unión, en la que se enmarca el PN Talampaya, constituye una unidad geológica y paleontológica de valor singular. Representa la única área conocida, que contiene una secuencia completa de sedimentos continentales con abundante flora y fauna del Triásico. Este período representa el origen de los mamíferos y de los dinosaurios. Los estudios científicos han sido orientados hasta el presente principalmente hacia los vertebrados y la sedimentología. Faltan todavía muchos estudios sobre el clima y la vegetación del

Triásico y las respuestas a uno de los grandes enigmas de la paleontología de los vertebrados: la notable dominancia de los dinosaurios y la supresión de la evolución de los mamíferos durante 150 millones de años.

Durante el Triásico temprano la fauna terrestre estuvo dominada por antecesores de los mamíferos, ocupando nichos de “herbívoro” como de “carnívoro”. Los antecesores de los dinosaurios fueron principalmente pequeños carnívoros o predadores tipo cocodrilo, muy restringidos en los nichos ecológicos que eran capaces de explotar.

Existe en el ámbito mundial una falta de yacimientos de fósiles continentales pertenecientes al Triásico medio, probablemente por causa de los eventos tectónicos asociados con la ruptura de los supercontinentes de Gondwana y Laurasia. En cambio, abundan afloramientos de sedimentos continentales pertenecientes al

Triásico tardío en todo el mundo: las famosas “Red beds” de Africa, Europa y América.

En los estratos del Triásico tardío los fósiles de vertebrados que dominan son los de dinosaurios, ocupando los nichos “herbívoro” y “carnívoro”. La abundante protofauna de mamíferos del Triásico temprano se había extinguido para esta época quedando sólo especies tipo ratón, pequeños en tamaño y números poblacionales.

Los dinosaurios dominaron completamente la fauna terrestre, aérea y marina hasta su extinción al fin del Cretásico (Fig. 5), 150 millones de años más tarde.

En los sedimentos de la cuenca Ischigualasto – Villa Unión se encuentran los fósiles que documentan la transición desde los protomamíferos del Triásico temprano a la edad de los dinosaurios. Esto permitirá explorar la gran pregunta de paleontología que es “¿qué pasó durante el Triásico medio y por qué los mamíferos,

considerados superiores anatómica y funcionalmente a los reptiles, no constituyeron en este período la fauna dominante? “. Tres formaciones geológicas contienen abundantes fósiles de vertebrados: Formaciones Chañares, Ischigualasto y Los Colorados. Estas documentan cambios “clave” en la evolución de las faunas

terrestres. Asimismo, cinco formaciones contienen abundantes fósiles de flora que documentan los cambios climáticos y las condiciones dietarias de los animales. Esta combinación de abundante flora y fauna, en junto con la información geológica, provee un grupo de datos únicos para estudiar también paleoecología. Del análisis

de los sedimentos se deduce que el clima presentaba ciclos de humedad, y variaciones desde condiciones semidesérticas a hasta condiciones para la formación de lagos y pantanos y fértiles planicies de inundación.

Asimismo hay indicios de la existencia de grandes tormentas con inundaciones de ríos y arroyos.

Contenido paleontológico y paleoclimas 

Los estratos de la cuenca Ischigualasto -Villa Unión están divididos en siete formaciones geológicas, que de mayor a menor antigüedad son: Talampaya, Tarjados, Chañares, Ischichuca, Los Rastros, Ischigualasto y Los Colorados. En rasgos generales, en el área habría reinado un clima cálido y húmedo Volkheimer (1969),

evidenciado por la presencia de vertebrados poiquilotermos y por la flora de Dicroidium. Asimismo, la existencia de anillos de crecimiento bien marcados en Protojuniperoxylon y las intercalaciones ocasionales de yeso son manifestaciones de estacionalidad en la humedad, con cambio de estaciones húmedas a secas.

Durante la deposición de las formaciones Tarjados, Chañares, Ischigualasto, Los Rastros, se dio un progresivo incremento del factor humedad-materia orgánica. Los caracteres de los sedimentos y el contenido paleontológico indican que a partir de la deposición de Los Colorados este factor disminuyó hasta parecerse a las condiciones iniciales de la sucesión paleoambiental. Probablemente las fluctuaciones climáticas no correspondan a variaciones de magnitud mayor y estarían condicionadas en gran medida por factores locales como el relieve, los procesos de erosión, precipitaciones, etc. En conclusión, en cuanto al contenido paleontológico, como se mencionó en la introducción, las sedimentitas triásicas de la cuenca brindaron abundantes restos vegetales y de vertebrados, siendo escasos los invertebrados.

Formación Talampaya:

Es la formación más antigua, representando el comienzo del período Triásico. La acumulación de los sedimentos de esta formación se produjo bajo un clima uniforme con temperaturas templadas a cálidas, en un ambiente húmedo y oxidante. Las facies lacustres o lagunosas resultaron efímeras. No se han descubierto

fósiles de vertebrados pero sí huellas fósiles. Próximo a la cabecera del río Talampaya se hallaron icnitas del tipo Chirotherium, un vertebrado cuadrúpedo probablemente del grupo Arcosauria, relacionado con los cocodrilos y dinosaurios.

Formación Tarjados:

Yace encima de la formación Talampaya. Los restos de vertebrados hallados son muy escasos. Se han descubierto algunos fragmentos que podrían pertenecer a dicinodontes, de la familia Kannemeyeriidae. El ambiente se volvió alcalino y de cierta aridez local .

Formación Ischichuca y Chañares:

Estas formaciones evidencian la presencia de un antiguo lago (Ischichuca) y su litoral (Chañares). El desarrollo explosivo de la fauna de tetrápodos fue posible bajo condiciones ambientales favorables. En Chañares, son abundantes los fósiles de vertebrados y proveen una excelente muestra de la fauna terrestre del fin del Triásico temprano y comienzos del Triásico medio. La mayoría de los fósiles, aproximadamente el 80 %, pertenecen al grupo antecedente de los dinosaurios, los Therapsida, que son los antepasados directos de los mamíferos y la

forma de vida dominante durante el Triásico inferior. Los Therápsidos se dividen en dos grupos principales: los Cynodontia y los Dicynodontia. Los herbívoros -Dicynodontia- eran animales de porte grande (entre el tamaño de un oso y el de un elefante pequeño) y pesado con picos parecidos a las tortugas actuales. Se destacaron anatómicamente por la retención del tercer ojo (ojo pineal) ubicado en la frente arriba de los otros dos. Los Cynodontia eran más numerosos y poseían integrantes carnívoros y herbívoros, generalmente de tamaño pequeño. A este grupo pertenecen los antecesores directos de todos los mamíferos modernos, y aún en este estadio temprano de su evolución muestran muchas de las características que ermiten considerarlos superiores a los reptiles. En esta formación también se encuentran los antecesores inmediatos de los dinosaurios. Este grupo, denominado Archosauria, consiste el antecesor de los dinosaurios y por extensión de las aves, de los cocodrilos y de las lagartijas. Aún cuando constituyen una proporción menor de la fauna terrestre (menos del 20%) los Archosauria estaban altamente diversificados siendo la mayoría carnívoros y algunos habían adquirido la forma bípeda. Los tetrápodos de esta formación revisten especial importancia por pertenecer a un momento del Triásico que prácticamente no está documentado en otras partes del mundo.

Representa un ejemplo clásico de la fauna y flora previa al origen de los dinosaurios.

En los tiempos de esta formación, la vegetación comenzó a hacerse importante, comprendiendo elementos de porte arbóreo (Corystospermaceae). Se descubrieron 5 especies de plantas, 3 pertenecientes al género Dicroidium.

Se descubrió una rica asociación de reptiles compuesta por lo menos 17 especies pertenecientes a 10 familias.

Formación Los Rastros:

Esta formación consiste en una serie de areniscas depositadas por varios ciclos fluviales, de variados caudales.

También se encuentran mantos de carbón de piedra, lo que indica la presencia de pantanos. El contenido paleontológico de esta formación está asociado con el clima muy húmedo, imperante en la época de depositación de las rocas. Asimismolas características de dichas rocas indican condiciones de ambientes lacustres y fluviales reductoras, con fuerte cantidad de materia orgánica. Los movimientos tectónicos representan el principio de la fracturación del megacontinente Gondwana para formar las actuales Sudamérica y África.

Cabe destacar que debido a su terreno muy quebrado y difícil de transitar, junto con la falta de agua, la mayor parte de la formación no ha sido explorada. Los fósiles de vertebrados son muy escasos en esta formación. En la quebrada de Los Rastros se hallaron restos óseos de un pez paleonisciforme. Se hallaron también restos óseos que parecen corresponder a la misma fauna de reptiles de los horizontes inferiores de la Formación Ischigualasto. Se encontraron huellas de un reptil tecodonte de considerable tamaño, Rigalites ischigualastianus.

En cuanto a la flora, a diferencia de los vertebrados, se descubrió una abundancia extraordinaria de especies, tanto en la forma de impresiones, como formas carbonizadas y momificadas. Aparte de su contenido de Dicroidium se hallaron frondas de por lo menos 20 especies. La microflora contenida es muy rica y aparentemente de distribución local. Se describieron especies nuevas pertenecientes a por lo menos ocho géneros. Asimismo se hallaron ejemplares pertenecientes a más de seis géneros y diez especies previamente descriptas..

Formación Ischigualasto:

Esta formación se compone de una serie de sedimentos que forman el valle denominado Hoyada de Ischigualasto. Representan sedimentos de la planicie de inundación de un río trenzado, con valles propicios para el pastoreo de gran cantidad de animales. Hay sedimentos que indican inundaciones con crecientes de tipo torrencial, donde gran cantidad de animales quedaron atrapados en el lodo, y sepultados para transformarse en restos fósiles. Miles de especímenes incluyendo reptiles, anfibios, therápsidos y un gran número de plantas han sido extraídos de esta formación y lo más notable es que el 60% de la misma está todavía sin explorar. Los

especímenes de vertebrados contienen los primeros dinosaurios Eoraptor, el dinosaurio ideal primitivo.

Asimismo aparece un dinosaurio más avanzado Herrerasaurus. Es interesante analizar la relación del contenido Archosauria/Therapsida. En la formación Chañares esta relación es 20/80. En Ischigualasto esta relación es 50/50 pero con una diferencia notable: que la mayoría de los carnívoros Cynodontos se extinguieron y los archosaurios dominan completamente el nicho de los carnívoros. Los primeros dinosaurios eran ya bípedos y con limbs rotadas debajo del cuerpo, lo que les otorgaba mayor velocidad y agilidad. Además los dinosaurios pudieron desarrollar una visión en ángulos muy amplios, quizás estereoscópica. Los antecesores de los mamíferos, a pesar de sus notables avances anatómicos respecto de los reptiles, retuvieron un sistema de locomoción primitivo y aún hoy no produjeron un carnívoro activo y bípedo. La abundancia de fósiles de vertebrados en esta formación ha llamado la atención del mundo científico y actualmente es considerado un elemento clave para descifrar el misterio del origen de los dinosaurios.

La abundancia de fósiles abarca además de, invertebrados, plantas y árboles enteros petrificados, además de polen y esporas. Ciertos sectores de esta formación han brindado abundantes restos de Flora de Dicroidium, incluso numerosos troncos petrificados. La formación contiene impresiones de plantas correspondientes a diez especies y restos de troncos silificados.

También se encontraron niveles de ceniza volcánica y algunos derrames de lava incluidos en los sedimentos los que aportan datos importantes sobre la actividad tectónica y volcánica de la región. Durante la deposición de las sedimentitas de esta formación se mantuvieron condiciones climáticas húmedas semejantes a las mperantes en la deposición de la Formación Los Rastros. La vegetación mantuvo semejantes características, pero disminuyeron los ambientes palustres y la posibilidad de formación de lentes carbonosos. Es posible o que 1) la desaparición de la acidez haya favorecido la conservación de los restos óseos de la rica fauna de tetrápodos de esta formación o que la Formación Los Rastros permitiera la proliferación de esta fauna.

Formación Los Colorados:

Esta formación representa el comienzo de la era de los dinosaurios. Los estratos son mayormente areniscas rojas que forman imponentes barrancas. Esto indica condiciones de alternancia de estaciones secas y húmedas, y la existencia de cursos de agua estacionales. Los suaves y continuos movimientos positivos de los tiempos Ischigualastenses fueron sucedidos por otros más intensos que produjeron un cambio pelogeográfico sustancial en la cuenca. El clima seguía siendo templado a tropical y subhúmedo, pero con alternancia de estaciones. El color de los sedimentos típicos de esta formación, se debe a la oxidación de pequeñas partículas de hierro cuando son mojadas y expuestas a la atmósfera. De los niveles superiores de la formación procede una típica asociación de tetrápodos del Triásico superior caracterizada por la dominancia de prosaurópodos. El contenido fósil de vertebrados es muy pobre en los otros niveles. La mayor parte de los fósiles hallados pertenecen a Archosauria, incluyendo grandes dinosaurios herbívoros y carnívoros, verdaderos cocodrilos primitivos y primitivos mamíferos del tamaño de una rata. En esta formación se completa el pasaje a la dominancia de los dinosaurios. Las relaciones de esta fauna indican vinculaciones faunísticas con América del Norte, Sudáfrica y Europa, lo cual indicaría que aún no habría operado la separación entre Sudamérica y Africa. Es en el resto de la era mesozoica, durante los períodos Jurásico y Cretásico, cuando se completa la ruptura de los continentes. En cuanto a la flora, se han hallado escasos restos de vegetales. La humedad siguió siendo suficiente como para sostener formas arbóreas. Las rocas incluyen troncos silificados, con estructura araucaroide, impresiones de Cladophebisy abundantes restos de vertebrados.

  • Texto extraído del  PLAN DE MANEJO Fase II del Parque Nacional Talampaya. 2002.