El sistema cultural de la cuenca de Talampaya está integrado por sitios con arte rupestre e instalaciones en cuevas y aleros rocosos. Los primeros localizados, en su gran mayoría, sobre la margen izquierda del río; en los extremos de la quebrada principal y en la entrada de las principales quebradas tributarias y los segundos sobre la margen opuesta. Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo a lo largo del Cañón de Talampaya permitieron detectar ocupaciones en aleros y cuevas de diferente funcionalidad (vivienda, enterratorios, depósitos), instalaciones que, de acuerdo a los fechados radiocarbónicos obtenidos, pueden ubicarse entre  el 600 a.C y el 1.000 d.C.

A lo largo de Cañón de Talampaya encontramos 3 sitios principales con representaciones rupestres.

Sitio Puerta de Talampaya

Petroglifos – Puerta del Cañón de Talampaya

Se denomina de esta manera al tramo inferior del valle, donde alcanza un ancho de aproximadamente 300 metros, ambas márgenes están conformadas por altos paredones. En este lugar se encuentra una gran concentración de bloques derrumbados, desprendidos de los paredones que conforman el cañón; 32 de ellos presentan una o más superficies grabadas con representaciones, o sea símbolos o escenas de arte rupestre. Cada uno de los campos contiene grabados que parecen constituir posibles “composiciones” intencionales, estructurados de tal forma que se adaptan a la forma, disposición y dimensiones de la superficie de la roca. Entre los motivos representados se evidencia un marcado predominio de los figurativos sobre los abstractos. Los motivos figurativos se componen de camélidos, en grupos o aislados y también formando escenas con figuras humanas. 

La figura humana se representa con adornos cefálicos y portando elementos en las manos. Se encuentran también huellas de suri, de felinos y en menor proporción la de camélidos. La “pisada” del pie humano se encuentra en alta proporción, representada con un número variable de dedos (4,5 o 6). En los alrededores se encuentran rocas con morteros exclusivamente (19 en un caso) y también en superficies que presentan grabados, formando parte del motivo representado.

Petroglifos – Puerta del Cañón de Talampaya

Sitio El Bosquecillo.

Se compone de una única superficie grabada prácticamente vertical, orientada al oeste, situada en la base de un paredón en una zona de espesa vegetación natural. Entre los motivos predominan los de tipo geométrico y se destaca la presencia de una figura humana montada en un cuadrúpedo. Próxima a la roca con grabados se encuentra otra superficie horizontal que presenta 7 morteros alineados.

Sitio Los Pizarrones.

Localizado a 14 km. al este de la Puerta de Talampaya. Se trata de una pared vertical que presenta un panel grabado de 15,40 metros de largo y un metro de ancho.

La superficie presenta la característica pátina del desierto sobre la cual se ejecutaron los grabados. Se trata de una composición integrada por motivos figurativos y abstractos, entre los primeros se destaca la presencia de figuras antropomorfas con sexo prominente, los brazos extendidos hacia arriba y adornos cefálicos. Completan el conjunto huellas de felino, tridígitos, un pie humano y camélidos. Por la disposición espacial de los motivos, la unidad temática y el grado de conservación que presentan puede considerarse una relativa sincronía en la ejecución del panel.                

Lic. Gonaldi